viernes, 31 de enero de 2014

Adiós.

Ha llegado el momento de saltar.

De que el sonido de la bala libere mi espíritu roto por los crueles achaques de este injusto destino mío que ha sido escrito. Cada vez creo más que Dios es un niño malo que me quema con su lupa como una vulgar hormiga.

En este frío invierno, plagado de tormentas y lluvias surgidas en mis ojos desteñidos; antes coloreados, amigables y cálidos. Todo eso se quedo en un pañuelo con el que limpié de mi vida eso llamado "felicidad".

Mi alma está rota, corrompida continuamente. Asqueada por mi irónica vida llena de falsas sonrisas.

Y por suerte hoy ya es el último día.
Me levanté alegre, recibí la paliza diaria contento porque no habría más, al llegar a mi casa me asome al balcón, me senté en la barandilla y miré con una sonrisa de lunático el suelo.
Como venganza, mi padre vio como me descomponía y caía al suelo donde nadie lloro mi perdida.

La última muestra de valentía de un cobarde que ha escapado de las palizas diarias y del miedo psicológico a ese puñetazo de amor biológico que caía del cielo para devolverme a la mierda de vida y noquear mi optimismo.

No me despido de nadie porque nadie notará que me he ido.

La rendición sin condición a traído calma a este chico corrompido por la tristeza.


viernes, 17 de enero de 2014

¿Trato?

He aguantado mucho, pero estoy agotado.
No hablo de rendirme, hablo de necesitar un cambio. 

¿En qué me estoy convirtiendo? Yo ya no soy lo que era.
Mi mascara de la falsa gracia empieza a estar demasiado gastada
y empieza a tener grietas. Yo no soy yo.

Nunca he destacado en nada. No he tenido un pasado brillante.
Y por este camino mi futuro se antoja negro carbón. 
Ya no hablo del amor, hablo de la vida.

Lo del amor es una larga historia. Una larga y pésima historia.
¿Mala suerte? Supongo. Pero nadie elige de quien enamorarse y si lo elige...
es que realmente ese no es su amor. 

¿Sabéis esa sensación de verla, y saber que nunca vas a estar a su lado?
Esa sensación te quema las entrañas hasta puntos insospechados.
Hablo de amor. Hablo de... dolor.

Tristemente obsesionado con encontrar el amor, me he percatado de algo.
No estoy hecho para sentir el amor, estoy hecho para añorarlo.
Para verlo, sonreír y pensar en cómo sería conmigo. 
Nadie querría estar con alguien como yo. 

Me observo. Lo que veo no es lo que solía ver.
¿Dónde te has metido, Gabriel? Tú antes no eras así. 
Vuelve, ya no recuerdo como era tu sonrisa. 
Necesito saber que aún queda algo de lo que fuimos en su momento.

Suena a tópico, pero realmente lo siento. Con solo verla sonreír,
yo también sonrío. Es algo automático, como un resorte.
Ella desprende una felicidad que nunca antes había sentido.

Sólo busco el otoño, tal vez el invierno.
Pero aún se que tengo mucho que darle al verano, 
aunque sea desde la sombra.

Seré feliz, lo prometo.
Pero aún no, no estoy preparado.
Mientras tu sonrisa continúe viva, yo seguiré luchando.

¿Trato hecho?

Tú, sonríes. 
Yo, sobrevivo.


sábado, 11 de enero de 2014

Mi mundo.

Solo valoramos lo que teníamos.

Nos lamentamos de haber perdido algo.
Algo que cuando estaba a nuestro lado no valorábamos.
Y por eso, el ser humano es deplorable.

Llámalo error humano. Llámalo ser un completo estúpido.
Estamos solos cuando en realidad todo esta lleno de gente.
No es no valorarlo, es que la única persona que te importa
en ese instante, no esta. Y lo demás te da igual.

Puedes tener todo el mundo a tu merced,
pero si la persona que para ti es un mundo, no esta contigo
sientes que te falta algo, que estas medio vacío.

Estas en tu mundo, pero no tienes al tuyo.
Tu pecho se convierte en un agujero negro que atrapa todo
aquello que puede sacarte de aquella espiral
que no te deja ver siquiera el sol.

Todo es triste, todos somos autómatas, todos somos grises.
Ella puede volver a dar color a mi vida, y así poder volver
a sentir la calidez de un abrazo.

Un abrazo que te trae de vuelta al mundo.
Mi mundo.
Ella.



jueves, 9 de enero de 2014

¿Vida?

Nunca hay que confiarse.

Puedes pensar que nada puede irte peor, que eso es lo más bajo que puedes caer.
Pero nuevamente la vida te da una lección, la de que cuando tocas fondo puedes seguir excavando. 

Solo puedo perder la vida, corrompida por tantos golpes.
Merecidos, injustos y deseados. 
"Vida". Es imposible que una palabra tan bella pueda definir esto.

Mi alma es lo único que me queda. 
Adelante. Puedes venir a por ella.

Yo ya no la quiero para nada. 
Solo me ha traído problemas.
No tengo nada. Soy nada.