La verdad no sé, creo que murió.
Desde hace mucho. Desde hace unos años.
En su lugar quedó algo.
Una persona fría.
Una persona que a pesar de todo intenta sonreír, y solo le sirve para que la vida no pare de asestarle golpes, que en muchos casos, serian mortales.
¿Qué pasó?
Ni siquiera sé dónde quedó esa persona.
No usaba como excusa el tiempo. Sonreía, hacia sonreír.
Demostraba que tenia mucho que dar, no por obligación. Le encantaba.
Le echo de menos.
Desde hace tiempo que me muero de ganas de verlo.
Creo que volvió unos días, pero se volvió a ir y volvió a morir.
Y a muerto tantas veces que en cierto modo ya no quiero que vuelva porque eso significaría volverlo a perder.
Ojalá pudiera remediarlo.
Pero este nuevo Ser ni siquiera merece tener a alguien cerca.
Creo que lograron lo que querían; hacerle sentir como nada, hacerle sentir que hacía todo mal, que todo era su culpa, que a pesar de todos sus esfuerzos le querían lejos.
Le quitaron las ganas de reír.
Le quitaron los buenos recuerdos.
Le quitaron el amor.
Pero sobre todo, le quitaron la vida.
De igual modo no les deseaba mal.
Aunque a decir verdad, le arrancaron todo lo que le hacia sentir vivo.
Y tras quitarle la vida, me crearon a mi a partir de sus cenizas.
Me gustaría volver a ser el de antes.
Pero esa persona feliz, conmigo ya no puede. Conmigo solo muere.
¿Qué hice mal? ¿Soy una persona tan despreciable?
Era feliz cuando yo era él.
No quiero pensar, no quiero vivir.
En realidad no solo le mataron a él.
Con su muerte, yo nací muerto.

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